La historia de Jenny Mavinga: Huérfana, secuestrada y maltratada

Cómo llegó a Argentina por amor y el sueño sencillo y a la vez difícil que quiere cumplir para sus hijas. 

Jenny Mavinga fue contando parte de su conmovedora historia de vida a lo largo de sus primeras horas en la casa de Gran Hermano Generación Dorada. La nacida en Centroáfrica que está radicada hace años en La Plata, Buenos Aires, reveló que atravesó varios problemas durante su infancia.

“Crecí de casa en casa, en lo de mi tía, lo de mi tío. La muerte de mi mamá cambió mi vida, murió cuando yo tenía 4 años”, expresó la jugadora del reality de Telefe en una de las primeras comidas con sus compañeros.

La siguiente revelación que hizo Mavinga dejó aún más impactados a todos: “A los 7 años fui secuestrada por mi tía materna. Me maltrató como una hija de p…, no sé por qué. Soy una persona que no sabe lo que es el amor familiar”.

Tras esa confesión que dejó helado a más de uno en la casa de Gran Hermano Generación Dorada, la africana dialogó a solas con Andrea del Boca, a quien le indicó que lamenta que “nunca va a poder conocer ese tipo de amor”. La actriz le dio un abrazo enorme a Mavinga cuando esta expresó que “a veces necesita un abrazo de madre”.

De todo ese dolor, Jenny tomó la fuerza para hacer un cambio drástico en su vida. “Salí a la calle a trabajar de moza”, explicó antes de dar a conocer que llegó a Buenos Aires porque se enamoró de un argentino.

Mavinga se casó y tuvo dos hijas que al momento de su ingreso a la casa de Gran Hermano tienen 14 y 11 años de edad. “Estuve 13 años casada, después me separé y a los 3 meses conocí a mi novio actual, mi marido, y me metí acá para cumplir mi sueño de tener mi placard propio y darle una habitación a cada una de mis hijas”, continuó la africana.

La jugadora de Gran Hermano tiene una peluquería muy conocida en La Plata y comentó que “es especialista en pelos postizos”. “Yo siempre voy a seguir luchando para ser quién quiero ser”, sentenció.



La historia de los hijos de "Paquita la del Barrio"

Esta semana, la familia de Paquita la del Barrio se vio envuelta en una profunda tristeza. La noticia del fallecimiento de su hija Martha Elena Martínez, a los 47 años, a causa de un paro cardiaco, llegó como una lamentable sorpresa a sólo cuatro meses del segundo aniversario luctuoso de la cantante. 

Martha Elena no era la única hija de la cantante, pero sí una de las más cercanas a ella, pues su historia de vida estuvo marcada por el amor y la protección de Paquita, quien la adoptó siendo apenas una bebé.

La pérdida de sus gemelos

La vida de Paquita la del Barrio estuvo marcada por tragedias que la acompañaron desde sus primeros matrimonios. Una de las más dolorosas ocurrió en 1977, cuando dio a luz a unos gemelos fruto de su relación con Alfonso Martínez. Los pequeños fallecieron apenas tres días después de nacer, un golpe devastador que la cantante nunca olvidó. La pérdida de sus hijos fue un episodio que la marcó profundamente y que, según ella misma confesó en entrevistas, influyó en la fuerza y el desgarro con el que interpretaba sus canciones. Esa herida se convirtió en parte de su identidad, y aunque el tiempo pasó, el recuerdo de aquellos bebés siempre estuvo presente en su vida.

Iván Miguel Viveros

Su hijo, Iván Miguel Viveros, nació en 1968, durante su matrimonio con Miguel Gerardo Martínez. Iván se mantuvo alejado de los reflectores y de la industria musical, prefiriendo una vida discreta dedicada a la administración de bienes familiares en Veracruz y Guanajuato. Con el paso de los años, se convirtió en una figura clave en el manejo de las propiedades y negocios que Paquita dejó en su testamento, asumiendo la responsabilidad de preservar el patrimonio de su madre. Aunque no buscó la fama, su papel dentro de la familia es fundamental, pues representa la continuidad de la herencia material y emocional que la cantante construyó.


Javier Gerardo Viveros

El que sería el cuarto hijo de Paquita, Javier Gerardo Viveros, nació en 1969, también del matrimonio con Miguel Gerardo Martínez. Javier creció en Veracruz y, al igual que su hermano, optó por una vida alejada del espectáculo. Se dedicó a administrar una estación de gasolina y propiedades rurales, manteniendo siempre un perfil bajo. Su relación con su madre fue cercana, marcada por el respeto y la admiración hacia la mujer que se convirtió en un ícono de la música popular mexicana.

Martha Elena Martínez

Nacida en 1979, fue hija adoptiva de Paquita, aunque en realidad era su sobrina biológica. La cantante la recibió en su hogar cuando apenas tenía cinco meses de edad, tras encontrarla enferma en Veracruz, y la crió como su propia hija junto a su esposo Alfonso Martínez. Desde entonces, Martha Elena se convirtió en parte esencial de su vida, siendo considerada por Paquita como una hija en todo sentido. Su relación fue estrecha y llena de cariño, y Martha Elena siempre reconoció la importancia de la intérprete en su formación personal. Con una vida discreta, dedicada a su familia y a sus hijos, Martha Elena falleció el pasado 7 de octubre de 2026, víctima de un paro cardiaco.

Fuente: HOLA

La anecdota del mendigo que se sacrificó por una mujer

Han pasado 5 años desde que Francisco Erasmo Rodrigues de Lima, padre de 4 hijos, albañil, alcohólico, divorciado y sin hogar, fue asesinado en las escaleras de la Catedral de la Sé, en São Paulo, Brasil.


Francisco Erasmo Rodrigues de Lima, de 61 años, intervino en el momento en que un criminal tomó como rehén a una mujer sosteniendo una pistola en las escaleras de la catedral en el centro de la ciudad. 

Rodrigues, un hombre que habitaba en la calle, se lanzó sobre el delincuente, identificado por la policía como Luiz Antonio da Silva, de 49 años, lo que permitió el escape de la mujer. Pero al verse atacado, Da Silva le disparó varias veces a Rodrigues, quien a pesar de las heridas siguió empujando al hombre armado.

En ese momento, la policía le disparó al atacante, quien cayó mortalmente herido. Poco después, se desplomó Rodrigues tras su heroico acto.

Mientras Francisco daba su vida en defensa de esa mujer, una multitud observaba y filmaba, pero sólo Francisco, un indigente, excluido por la sociedad, visto como un bandido, fue capaz de dar su vida por una completa desconocida.

Que este hombre sea siempre recordado por su acto de valentía y heroísmo!

Malú: "He hecho muchísimas cosas en mi vida de las que debería arrepentirme, pero todo ha sido un aprendizaje"

Malú repasa las enseñanzas que le han dejado casi tres décadas de carrera y explica cómo ha aprendido a creer en sí misma para volver a los escenarios.


Malú (1982, Madrid) está cerca de cumplir tres décadas en la música. Viniendo de una familia de artistas de nombre, –entre ellos su tío Paco de Lucía–, empezó a subirse a los escenarios con 15 años y desde entonces ha mantenido una presencia constante sobre los escenarios, en la industria musical y en televisión. En los últimos años, además, ha mostrado una faceta mucho más personal, compartiendo las inseguridades que durante mucho tiempo ocultó detrás del personaje público.

Después de un proceso de crecimiento personal, de escucharse, entenderse y por fin empezar a aceptarse, ha presentado este año su disco 'Quince' en el que habla de la mujer que es ahora. Dentro de esta nueva etapa, Malú está preparada para una gira de conciertos, que empezaron a principios de agosto y se alargarán, por ahora hasta marzo, con un último concierto en Gijón.

Aprender haciendo

Durante años, Malú sintió que debía responder a la imagen de una mujer fuerte, segura y capaz de sostener el personaje que había construido. El peso de pertenecer a una saga de artistas le hizo creer que debía estar siempre a la altura de unas expectativas altas. Con el tiempo, ha aprendido a mostrarse tal y como es, tanto sobre el escenario como en las entrevistas y en su vida, sin tener que cambiar de careta.

Además confiesa que la maternidad ha sido un antes y un después en este cambio de mentalidad. Ha aprendido a relativizar y no darle importancia a perfeccionar todos los detalles que al final le hacían padecer los shows más que disfrutarlos. La clave para llegar hasta aquí fue una lesión que le obligó a parar hasta tres años, un tiempo que aprovechó para disfrutar de su hija y crear música pero sin prisas. En el programa 'Al cielo con ella' reflexionaba sobre esto: “Creo que para mí lo más difícil ha sido aguantarme a mí misma, quererme a mí misma, creer en mí. Han sido 28 años para llegar hasta aquí”.

Con una mirada distinta

Lejos de intentar ser perfecta en cada espectáculo, ha aceptado quien es, en lo personal y en lo físico y ya le parece bien. En el podcast 'A solas con...' en conversación con Vicky Martín Berrocal confesaba: "He hecho muchísimas cosas en mi vida de las que debería arrepentirme, pero todo ha sido un aprendizaje" y añadía, "soy de las que aprende chocando contra un muro" .

Entre esas experiencias hay una que durante años vivió con culpa y que hoy mira con otros ojos. Con apenas 17 años, empezó a viajar de giras y promoción al extranjero y en aquel momento, estar tanto tiempo fuera de casa, sin contacto con su familia, con un ritmo intenso hizo que la presión le superara hasta el punto que decidió parar. Unos años más tarde quiso retomar y no fue tan fácil, pero ahora acepta que no podía haber hecho más en aquel momento, recién salida del colegio y de su casa.

Fuente: Tomado de https://www.elle.com/

Ten en cuenta estos tres consejos en busca de hacerlo mas fácil

En busca de una vida mas fácil, quizás sea mejor memorizar estas consignas en un minuto y luego practicarlas por el resto de tu vida.

No te tomes nada personal: 

las personas nos enojamos, entristecemos y a veces decimos cosas que no son para herir a otro. Es por falta de inteligencia emocional. No te tomes los comentarios de otros personal.

No critiques a los demás. 

Fijate que es lo que estás pensando o sintiendo que hace que pienses que el otro debe cambiar. No quiere decir que el otro no tenga que cambiar. Quiere decir que puede saber que es lo hay en tu interior necesario para ser mas empatico, compasivo y tolerante. Mejora tu calidad de vida.

Trata de vivir el momento. 

Solemos estar en el pasado o en el futuro con los pensamientos. Esto nos nubla totalmente lo que sucede en realidad. Al cerebro le cuesta mucho diferenciar tus recuerdos y angustias de lo que sucede en realidad. Vive lo que estas viviendo, sin juzgarlo (por mal o por bien), pues pasará rápidamente a otra cosa. 

Fuente: Mindufllness